COVID-19 y los Riesgos en la Educación

COVID-19 y los Riesgos en la Educación

 

A lo largo de esta crisis sanitaria, hemos visto cómo la economía ha sido una de las más afectadas y junto con ella cientos de áreas más, entre ellas la educación. Desde que comenzó la cuarentena por el COVID-19, todas las instituciones educativas se han visto obligadas a cerrar las puertas de sus instalaciones y comenzar forzosamente una formación vía online, un sistema que jamás se había implementado y ha sido todo un reto para los profesores.

Según una investigación de la UNESCO, el cierre, incluso temporal, de los centros escolares provoca altos costos sociales y económicos. Los problemas que ocasiona afectan a todas las comunidades, pero las consecuencias son particularmente graves para los niños desfavorecidos y sus familias.

De hecho, ellos mismos puntualizan algunas de las razones por las cuales el cierre de los centros escolares es perjudicial:

  • Interrupción del aprendizaje
  • Alimentación
  • Falta de preparación de los padres para la enseñanza a distancia o desde la casa
  • Acceso desigual a las plataformas de aprendizaje digital
  • Insuficiencias en materia de cuidado de los niños
  • Costos económicos elevados
  • Incidencia mecánica en el sistema de salud
  • Aumento de la presión para los centros escolares que permanecen abiertos
  • Tendencia al incremento de las tasas de abandono escolar

Todas estas razones son hoy en día una realidad en México. De acuerdo con un estudio realizado a todos los colegios afiliados a Fundación BECAR, el 33% de los padres de familia han perdido su trabajo por la contigencia sanitaria que vivimos.

Además, el 43% de los colegios se verán con la necesidad de reducir los salarios de sus docentes si ésta se prolonga. Los colegios están generando estrategias para que los alumnos continúen estudiando de la mejor manera, a pesar de que el 36% no cuenta con los suficientes recursos para contener la emergencia por la crisis.

Lo sabemos, estos son datos sumamente preocupantes. Imaginense si esto está pasando en México y sacamos los datos de las escuelas afiliadas a Fundación BECAR, ¿cómo estará el resto del mundo? Claramente no somos los únicos que afrontamos estos problemas, sin embargo, hay instituciones que están poniendo en marcha estrategias para hacer frente a la crisis de mejor manera.

Por ejemplo: Italia, España y China han sido de los países más afectados con el virus y por la misma crisis se ha creado una colaboración con otros actores públicos y privados que se viene dando para hacer frente a los impactos de la pandemia en el sector educativo. En Italia y España el gobierno acordó con la televisión pública la modificación de su programación para brindar más contenido de educación y cultura. Mientras que en China, con apoyo del Ministerio de Industria y Tecnología, las empresas de telecomunicaciones y proveedores de Internet aportaron 7 mil servidores y ampliaron la banda de 90 terabytes.

Según el BID (Banco Interamericano de Desarrollo), el reto de los países ha sido priorizar el contenido curricular y difundirlo por medios masivos que permitan alcanzar de manera oportuna a toda la población estudiantil. Es decir, utilizar los canales de transmisión de contenido educativo unidireccional, como TV, radio, material en formato digital y material impreso para complementarse con vías de comunicación que acerquen a los estudiantes con los docentes.

La mayoría de los países optó por combinar estos distintos canales, ya que la mayoría no estaban preparados para brindar todas las clases a través de plataformas digitales a todos sus estudiantes. Sin embargo, muchos han tenido que adaptarse al sistema de educación online.

El trabajo de las escuelas hoy en día es garantizar la formación educativa de los alumnos durante la suspensión de clases. Esta pandemia impone nuevas necesidades para la reapertura de las escuelas, desde medidas  de limpieza e higiene e incluso programas de acompañamiento  escolar. Entonces, ¿cuáles son los desafíos que se vienen para nuestros sistemas educativos?

Estos son los 3 desafíos que menciona el BID, que afrontará el sistema educativo en todo el mundo:

  1. Cuidar del bienestar socioemocional de estudiantes y docentes: los sistemas educativos juegan un rol fundamental en la protección de los niños y jóvenes. Los países deberán brindar apoyo para el bienestar socioemocional de los estudiantes y docentes durante y después del cierre de las escuelas.
  2. Garantizar la continuidad educativa de manera inclusiva: es posible que la emergencia acentúe brechas de aprendizajes preexistentes entre distintos grupos socioeconómicos. En el corto plazo, se debe garantizar que los contenidos curriculares lleguen a la población más vulnerable y monitorear los aprendizajes. En el mediano plazo, pueden ser necesarios programas de reforzamiento escolar.
  3. Estar atentos desde ya para la reapertura de las escuelas: se debe minimizar el riesgo de abandono característico de la interrupción de clases y nivelar los aprendizajes de los grupos rezagados. De igual modo, es necesario velar por que las escuelas cuenten con las condiciones higiénicas y de salubridad mínimas que permitan un regreso seguro a las clases presenciales.

Aún no se tiene certeza de cúanto tiempo las escuelas seguirán cerradas. Según la OMS, la emergencia sanitaria debe de extenderse por varios meses y de hecho la gran mayoría de las autoridades sanitarias de cada país han sugerido esto a los gobiernos. Sin embargo, esto no quiere decir que debemos poner en pausa la formación educativa, es aquí cuando se cuenta con ayuda y apoyo de los padres de familia desde los hogares para continuar con la educación de sus hijos a través de los medios digitales. Poco a poco, a medida que la crisis disminuya, las escuelas van a tener la necesidad de planificar su reapertura. De hecho, es fundamental empezar esta planificación desde ahora.

La educación en México, como cualquier otro país, también corre peligro debido a las consecuencias de la contingencia sanitaria, y está en nuestras manos ayudar a que los colegios en México puedan seguir apoyando a los pequeños y jóvenes que desean continuar con sus estudios. En Fundación BECAR nuestro compromiso siempre está en la educación y es por eso que estamos adquiriendo todas las herramientas para afrontar esta crisis educativa de la mejor manera durante y después de la contingencia.